POEMAS PARA LA MUJER Escritora Arjona Delia
Escritora Arjona Delia

21 de diciembre de 2008

Angel de luz


Eres mi ángel de luz,
que me alumbra desde el cielo
iluminando mi vida
en todos los momentos.

Quien protege mi camino
quien me guía día a día,
¡por eso hoy te recuerdo
mi madrecita querida!






 Poema publicado en el libro de Arjona Delia
Todos los derechos reservados.
Copyright ©21/12/2009 by Arjona Delia

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16 de diciembre de 2008

Sueños



desamor mujer lagrimas

Sueños

Adormecida en el atardecer,
donde el cielo mece todos mis sueños.
Donde viven las estrellas que me alumbran
y cubren con su manto mi eterno vuelo.

Allí en el horizonte de mi mente,
unos bellos recuerdos emergen.
Son mis deseos los que aparecen
impulsados por la necesidad de verte.

Reloj que marca horas inciertas,
es tu tiempo que avanza a toda prisa,
detén en mi memoria este recuerdo,
de este dulce y mágico momento.

Estaba allí, detenido en el tiempo.
Su rostro reflejaba el universo.
Sus ojos emanaban destellos,
cual estrellas en nocturno cielo.

Pedí que se detuviera el tiempo
para que avanzara este sentimiento.
Como queriendo retenerlo adentro
y alegrara mi corazón maltrecho.

Pedí… pero fue en vano mi ruego.
Solo te apareciste en mi sueño.
Y el despertar me trajo de nuevo,
la cruel realidad de que no te tengo.








Todos los derechos reservados.
Copyright © 16 de Diciembre 2008
by Arjona Delia



Homenaje a Pablo Neruda



homenaje a pablo neruda


Homenaje a Pablo Neruda

Poema 1

Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,
te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
y hace saltar al hijo del fondo de la tierra.
Fui sólo como un túnel. De mí huían los pájaros,
y en mí la noche entraba en su invasión poderosa.
Para sobrevivirme te forjé como un arma,
como una flecha en mi arco, como una piedra en mi honda.
Pero cae la hora de la venganza, y te amo.
Cuerpo de piel, de musgo, de leche ávida y firme.
¡Ah los vasos del pecho! ¡Ah los ojos de ausencia!
¡Ah las rosas del pubis! ¡Ah tu voz lenta y triste!
Cuerpo de mujer mía, persistiré en tu gracia.
Mi sed, mi ansia sin límite, mi camino indeciso!
Oscuros cauces donde la sed eterna sigue,
y la fatiga sigue y el dolor infinito.



Autor: Pablo Neruda

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