Madre tierra milagrosa,
piel morena majestuosa,
¡sorprende tu inmensidad!
Te ofrecemos los respetos,
tú, que guardas los secretos
de toda la humanidad.
Las montañas de tu suelo,
que se elevan hasta el cielo,
laten al compás del sol.
Con tus bosques nos inspiras,
y el aroma que respiras
de flores de girasol.
La lluvia, una maravilla,
que despierta la semilla,
nacen frutos de su flor.
Crece la naturaleza,
se respira la pureza,
en todo su alrededor.
Con el mar de agua salada,
y la arena tan mojada,
las olas debo saltar.
En tus llanuras, el viento
acaricia con aliento,
¡un lugar para soñar!
Madre tierra, con tu abrazo,
nos meces en tu regazo,
¡y nos haces florecer!
Eres fuente del sustento,
madre tierra, eres cimiento,
¡y nos vas a proteger!